CONJUNCIÓN ☌ (0°) de VENUS ♀ y JÚPITER ♃ en CÁNCER ♋︎, en TRÍGONO △ (120°) con la LUNA ☾ en PISCIS ♓︎; y en CUADRATURA □ (90°) con QUIRÓN ⚷ en ARIES ♈︎. [Utilizamos la regla de los 5 grados para determinar aspectos]

“MARÍA” SE SIENTE LINDA Y ENAMORADA

I feel stunning

And entrancing,

Feel like running

and dancing for joy,

For I'm loved by a pretty wonderful boy!

- West Side Story, Broadway 1957

West Side Story es una adaptación musical moderna de Romeo y Julieta, de Shakespeare, ambientada en el Nueva York de los años 50. La historia sigue la encarnizada rivalidad entre dos bandas callejeras: los «Jets» (de origen blanco) y los «Sharks» (de origen puertorriqueño). La tragedia se desencadena cuando Tony, antiguo miembro de los Jets, y María, hermana del líder de los Sharks, se enamoran.

Como ya sabemos, VENUS es la diosa del amor y la belleza, y para el presente escrito será nuestra protagonista principal, llamémosla María. En este caso, nuestra María se encuentra en CÁNCER. Al utilizar el Tarot de THOTH de Aleister Crowley como referencia, representa el Dos de Copas, tradicionalmente titulado «Amor», y nos habla de una profunda armonía emocional, conexión romántica y relación equilibrada. Astrológicamente, fusiona los temas venusinos de atracción, belleza y afecto con la profundidad emocional, la intuición y la naturaleza nutricia de CÁNCER.

María se encuentra en CONJUNCIÓN con JÚPITER, que en el signo de CÁNCER, se localiza en una posición sumamente auspiciosa en la que este planeta de la suerte, la sabiduría y la expansión se considera «exaltado», lo que significa que opera en el apogeo de sus facultades. Esta CONJUNCIÓN combina los planetas de la gran beneficencia y suerte de JÚPITER con el amor de VENUS en un signo de agua profundamente emocional. Esta alineación poco común genera una enorme ola de abundancia, plenitud emocional y atracción magnética. Es por eso que nuestra María, como en West Side Story, se siente la mujer más bella del mundo porque está perdidamente enamorada, cantándole al amor en su casa con la cabeza en las nubes. Asimismo, este aspecto entre estos dos planetas hace TRÍGONO con la LUNA, que rige sobre CÁNCER, pero que ahora se halla en PISCIS.

Cuando la LUNA está dispuesta en PISCIS, es un período sumamente emotivo, intuitivo y cargado de espiritualidad. la cual intensifica aún más el aspecto conjuntivo de JÚPITER y  VENUS en CÁNCER. Al estar todos en signos de agua, este aspecto armonioso y fluido de  120° grados, permite que estas dos energías se integren a la perfección. No es necesario forzar la cercanía puesto que esta surge de manera natural. Esta posición fomenta un enfoque profundamente romántico, casi poético, de las relaciones de pareja. Haciendo que nuestra María anhele una conexión profunda y delicada que llegue al alma. Es por esto que nuestra protagonista se encuentra completamente absorta en sus emociones y en su enamoramiento, sintiéndose la mujer más bella del mundo soñando con el amor como si nada más existiera a su alrededor. 

Sin embargo, existe un gran punto de contención. La CONJUNCIÓN de VENUS con JÚPITER en CÁNCER hace CUADRATURA con el asteroide QUIRÓN en ARIES. Recordemos que una CUADRATURA es un aspecto dinámico y riguroso que genera fricción, y exige tomar una decisión o llegar a un punto de inflexión para no permanecer pasivamente en una dinámica desequilibrada. En astrología, QUIRÓN representa la "herida más profunda" y la capacidad de sanar a partir de nuestro propio dolor. Cuando se encuentra en ARIES, el signo del impulso y la identidad, los desafíos se centran en el valor personal, la autoafirmación y el derecho a existir sin tener que demostrarle nada a nadie. Si recordamos la obra de Broadway, o la película en el cine, el sentimiento de María representa un amor prohibido, y se ve obligada a decidir entre su identidad, y un sentimiento intenso hacia alguien que tiene antecedentes completamente distintos a los de ella. Por lo tanto, esta configuración astrológica revela una tensión entre el deseo de vivir un enamoramiento profundo y la afirmación de su propia individualidad. Esto se manifiesta como un conflicto interno donde su anhelo de proteger un romance compite con la urgencia de sanar su fidelidad a sí misma.

Así que para todos nosotros, ¿Qué importancia tiene este tránsito? Tanto para mí, como para usted querido lector, es sumamente positivo para fortalecer nuestra intuición, y una gran oportunidad para expandir nuestra autoestima al abrirnos al amor propio, y permitir que los demás nos amen también. Y por supuesto, ¿Quién dice que no nos podemos enamorar? Este posicionamiento astrológico nos invita a recuperar la esperanza en el amor romántico, particularmente para las personas solteras que acaban de salir de relaciones traumáticas. Es importante admitir que no todo es trágico, y es verdad que enamorarse implica poner en riesgo nuestro sentido de identidad independiente, pero vivir la vida sin sentirse amado es peor infortunio que no arriesgar nada para no perder la individualidad. Aprendamos de nuestra María que no le pone límites a la amplificación de los deseos de su corazón que la hace sentir hermosa y en las nubes. Porque en el fondo, es lo que todos anhelamos sentir sin importar las circunstancias en la que nos encontremos. Al final, el amor es siempre un regalo de Dios, y no lo debemos desperdiciar pase lo que pase. Esta vez, es altamente posible que nos acompañe la suerte. Es tiempo para que nosotros también nos sintamos magnéticos y enamorados. ¡Que vivan el amor, la belleza y la abundancia!